Viví en un error
Reconozco que me equivoqué
contigo y que vivía
en un error,
ya que antes de que me adentrara en el abismo de tu alma
y de que lograra comprender íntimamente los sentimientos
de tu corazón,
creía que eras más fría que la nariz de un perro
y más difícil de convencer que venderle un helado
a un esquimal.
Pero ahora sé que eres una mujer que sabe valorarse
y que se respeta mucho a sí misma.
Y me gusta la belleza que descubrí en tu interior.
Y hasta la lección de humildad que me hiciste tragar.
Y entendí que no eres una aventura cualquiera,
burda o pasajera;
eres una perla delicadamente perfecta, perdurable y fina
que no se hizo para los cerdos.
.
Colaboración de Marcos
México
.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario