Usted...
Usted...
entre risas, caminatas y miradas indiscretas, fue introduciendo su nombre en lo profundo de mi corazón.
Usted...
suscitó una marea alta de sensaciones clandestinas, que poco a poco,
fueron invadiendo mi piel inquieta.
Usted...
ha sido un arrebato, un instante, mi pluma que apunta cada letra que provoca, que me cala hasta los huesos, me estremece hasta la interacción de mi imaginación y entonces, remueve el deseo por tenerla, por entregarme, por hacerle el amor únicamente, absolutamente solo a usted.

No hay comentarios:
Publicar un comentario